Vigencia del Tratado de Libre Comercio entre el Perú y los Estados Unidos
 
     
 

 

DISCURSO DEL SEÑOR PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA, ALAN GARCÍA, AL PROCLAMAR ENTRADA EN VIGENCIA DEL TLC CON ESTADOS UNIDOS

Salón Dorado de Palacio de Gobierno
16 de Enero de 2009
Señores Ministros
Señores Congresistas
Amigas y Amigos Empresarios y Funcionarios
Pueblo del Perú
 
Es nuestra costumbre a veces dudar de aquello que es evidente y necesario. Es nuestra costumbre a veces en los últimos momentos creer que no se van a producir y dar los pasos decisivos que el país necesita.
 
Ayer no más se ponía en tela de juicio la obtención de este acuerdo y esta mañana cuando el presidente Bush firmó la puesta en vigencia del Tratado de Libre Comercio para los Estados Unidos, ha hecho también un llamado de atención hacia al confianza que un país debe tener en sí mismo y hacia la fe que quienes tienen opinión dentro de un país deben tener e infundir en los demás.
 
Ahora, al suscribir este decreto supremo correspondiendo a la firma del presidente de los Estados Unidos, cumplimos con un importantísimo objetivo nacional del país. Un país, para ser firmemente soberano, para ser realmente libre de influencias y dominaciones, tiene que ser un país sólido, fuerte, desarrollado, justo, igualitario.
 
Y el secreto para lograr ese objetivo es el desarrollo económico y social, y en este tiempo no hay desarrollo económico ni social sin abordar los grandes mercados mundiales que son aquellos que pueden permitir nuestro crecimiento, nuestra expansión productiva, la adopción tecnológica por el Perú de nuevos caminos.
 
Conscientes de que eso es así y que ahora ningún desarrollo real perdurable puede darse orientándose solamente hacia adentro, porque casos trágicos tenemos de adónde conduce esa receta antigua, es que hemos impulsado todos los peruanos y desde hace mucho tiempo, por inmensa mayoría, la necesidad de volcar nuestra economía a producir a los grandes mercados.
 
Y son esos grandes mercados los que ahora exigen mayor velocidad, mayor tecnología y donde van a subsistir los pueblos que afronten ese desafío antes que los otros.
 
Siempre he dicho que la crisis que actualmente vive el mundo debemos verla de manera positiva y a largo plazo como una crisis de crecimiento de un sistema internacional y económico que está cambiando sus fuerzas productivas, está cambiando sus capacidades tecnológicas y está pasando a ser un sistema alimentado por la información y la velocidad.
 
Un sistema cuyas fuerzas tecnológicas y cuya energía básica es inmaterial: es la información y la comunicación, es la creación de mercados, merced a la concertación de informaciones, y siempre he dicho que viendo así esta crisis nosotros podemos tener la certeza clara que más temprano que tarde el mundo reconstruirá su orden con los inmensos recursos financieros que tiene y con la enorme capacidad tecnológica que desarrolla día a día y con el enorme mercado activo gracias a la información, que en este momento es el detonante de la producción y del intercambio.
 
Con esos tres elementos, más la acción de los gobiernos orientados a tener un papel protagónico en la solución de la crisis, podemos estar seguros que en algunos trimestres el mundo estará nuevamente relanzándose a nuevas y grandes velocidades más acordes a sus capacidades informativas y comunicacionales. Es esta una crisis pasajera y de crecimiento hacia un nuevo sistema internacional.
 
Naturalmente trae tropiezos, deja heridos, genera problemas, pero ahí esta la capacidad inventiva y de reacción de los países y de los empresarios para redituarse en las nuevas situaciones.
 
Y como parte de ese movimiento de posición, de ubicación de lo que necesita el Perú para continuar avanzando, es un paso decisivo este Tratado de Libre Comercio que ha significado un enorme esfuerzo y una continuidad de objetivos de dos gobiernos, de dos congresos, de muchísimos empresarios, de muchos funcionarios que han prestado sacrificadamente su concurso, su trabajo y su inteligencia, pero que hoy día nos entregan el producto fructífero de esa constancia, de esa fe en que íbamos a llegar a esta situación, poner en vigencia el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos que nos permite el ingreso a un inmenso mercado, en estos momentos en circunstancias difíciles, pero en breve plazo recuperando su posición, su sitial de conductor y locomotora de la economía del mundo.
 
Nadie podrá dudar que este tropiezo es momentáneo para una inmensa, casi planetaria economía y que el mejor negocio para nuestro pequeño empresario, para le micro empresario como el mediano y grande, es que se abran las puertas y se eliminen los obstáculos que podían bloquear, obstaculizar la entrada de nuestras mercancías, pero también el ingreso de la inversión y los capitales norteamericanos a nuestra Patria.
 
Lo importante es que el sector privado y el sector público sepa aprovechar esta ocasión para lograr un desarrollo integral, armónico, para lograr un desarrollo general de nuestra Patria.
 
En el camino de la negociación tuvimos momentos difíciles, pero nunca cejamos en la confianza. Esto le conviene tanto al Perú como le conviene a los Estados Unidos de América. Salvadas las enormes diferencias de peso económico, a ambos conviene este encuentro, este libre comercio.
 
Y pudimos ver que el trabajo del gobierno anterior, donde hay que reconocer en el presidente Toledo, quien inició fuertemente este trabajo con su ministro Alfredo Ferrero, que ha llegado, y que gracias al Tratado de Libre Comercio podrá ahora comprarse un buen reloj.
 
Entonces gracias a ellos y a los funcionarios que colaboraron con ellos tuvimos un primer impulso hasta lograr el acuerdo con el Ejecutivo norteamericano y cuando ya parecía que era un hecho consumado, porque se había logrado la identidad de ambos poderes ejecutivos, he aquí que surgió, allá como aquí, la noción del Parlamento, primer poder del Estado, y con el cambio electoral, la mayoría Demócrata impuso una suerte de renegociación global del Tratado de Libre Comercio.
 
Había que comenzar de nuevo a tocar temas relacionados a derechos laborales que se convirtieron entonces en uno de los temas centrales, y para ello estuvieron aquí nuestros amigos Charles Rangel, Sander Levin y otros, interesados en la defensa del salario, en la defensa de los derechos de los trabajadores.
 
Y nosotros dijimos es un paso positivo y si hay que demorarse un poco más, pues lo haremos de muy buen grado, porque es muy importante estar de acuerdo en que un tratado no puede violentar ni pisotear los derechos de los trabajadores.
 
Y logramos acuerdos que después han sido recogidos en la legislación, y también propusieron mayor cuidado en el medio ambiente, y gracias a este tema se logró primero la creación del Ministerio del Ambiente con el señor Brack, de la autoridad forestal y de todos otros procedimientos que garantizan que el desarrollo en ningún caso va a arrasar los derechos ambientales.
 
Pero también vino desde los Estados Unidos, y hay que reconocerlo, desde estos nuevos negociadores que entonces surgieron, una preocupación por la propiedad intelectual y por la salud del pueblo peruano, y negociando con ellos se logro establecer que en caso de cualquier emergencia el Perú podrá aplicar de manera general los medicamentos en el Perú.
 
Y se logró el reconocimiento escrito y taxativo de la propiedad intelectual, los recursos genéticos y los conocimientos tradicionales de las comunidades del Perú.
 
Todo ello se dio en el marco de una generosa comprensión y apoyo del Congreso de la República, Congreso que salvando sus distancia ideológicas, constituyó una sólida mayoría a favor de este paso hacia el progreso, sabiendo que todo esto será en beneficio del pueblo peruano, de su desarrollo y finalmente de los más pobres del Perú.
 
Y facultó este Congreso al Poder Ejecutivo para expedir decretos legislativos gracias a los que se puso en marcha todo esto, incluida una moderna Ley de Aduanas, con su correspondiente reglamento que significan un paso adelante en la velocidad, en la presteza que requiere una aduana moderna.
 
Esta es la historia brevísima y somera de nuestro tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos.
 
Si tenemos que agradecer a alguien a pesar de las circunstancias, a pesar de las condenas internacionales que le llueven de todas partes, es al presidente Bush, que de una manera, yo diría, constante, dio su impulso y su voluntad en favor del Tratado de Libre Comercio con el Perú.
 
Nos recibió cuantas veces fue necesario, telefoneó a los representantes y a los funcionarios cuantas veces fue necesario y soy testigo de ello, y soy testigo de ello, y estuvo a disposición permanente telefónicamente para sortear cualquiera de los problemas que iban surgiendo día a día.
 
Reconocimiento al presidente Bush porque nobleza obliga y porque no podemos guardar en silencio, porque dentro de 3 días deje de ser presidente de los Estados Unidos.
 
Reconocimiento a Susan Schwab en la Agencia de Comercio Internacional de los Estados Unidos, que ha sido también vigorosa impulsora de este acuerdo, defendiendo siempre puntos de vista razonables, reconocimiento a sus colaboradores.
 
Todos ellos que por cientos han estado en el Perú junto a los congresistas americanos verificando que estábamos haciendo un buen tratado.
 
Reconocimiento al presidente Toledo, a sus ministros, a sus funcionarios, a los ministros de este gobierno. La ministra Mercedes Aráoz, que naturalmente ha llevado adelante y ha tenido el timón en este tema de manera esencial, al Ministerio de Relaciones Exteriores, a los ministerios de Ambiente, de Economía, de Salud y otros que han contribuido buscando siempre un acercamiento de los puntos de vista para encontrar caminos claros, positivos y de desarrollo.
 
Y reconocimiento a nuestro sector empresarial que ha tenido el empeño de impulsar y ayudar como aquí se ha dicho, permanentemente, en esos dos gobiernos.
 
Nos toca ahora, al poner en vigencia este Tratado de Libre Comercio, multiplicar la información en nuestras empresas, porque ha sido nuestro objetivo que esto significara también, como entonces lo dijimos en palabras de Hernando de Soto, primero de los colaboradores que tuvimos al iniciar este trabajo un tratado de libre comercio hacia adentro para que sean las comunidades campesinas, para que sea la pequeña y micro empresa la que también participe masivamente en la articulación de su producción, en la estandarización de sus productos, en la calificación internacional de ellos a fin de ingresar al mercado norteamericano.
 
Será difícil en estos meses, pero estoy confiado, por lo que dije al iniciar estas palabras, que un tiempo después se reanudará la vigorosa velocidad que la economía mundial ha venido teniendo.
 
Vamos a continuar hasta poner en marcha y en vigencia nuestros tratados con México, Canadá, con Singapur. Hemos avanzado ya con Corea del Sur y estamos negociando nuestros capítulos con China, y en breve plazo podremos proceder también a la suscripción y puesta en vigencia de esos tratado de libre comercio con lo cual un mercado de miles de millones de seres humanos quedará abierto sin frontera, sin aranceles, sin derechos, sin salvaguardas para lo que nosotros podamos producir y dependerá de nosotros, de nuestra capacidad de mejorar tecnológicamente, de reducir los costos tecnológicamente, de estandarizar nuestros productos y de producirlos mucho mejor, poder ingresar a los mercados y competir con otras naciones del mundo.
 
Yo confío que así lo vamos a hacer, el Perú vive un esfuerzo hacia delante, el Perú vive un impulso que no podemos detener ni podemos dejar que decaiga. Años hace que el Perú viene creciendo y este mes será el mes 89 en que crece incesantemente.
 
Ninguna duda, ninguna desconfianza debemos dejar acrecentar o pasar para que se  detenga esta velocidad que en algún momento puede reducirse, pero no detenerse ni mucho menos retroceder. 
 
Sabemos que estos meses no serán los más fáciles, ha habido meses más fáciles, estos meses no lo serán y nuestra velocidad posiblemente supondrá como que el pie se retira algo del acelerador pero seguirá el vehículo avanzando.

Si nos empeñamos en repetir una y otra vez problemas de la crisis como dice este excelente publicista Rolando Arellano lo único que haremos será terminar deteniendo el vehículo y como la subida es difícil en esta circunstancia vehículo detenido es vehículo que retrocede.
 
Yo seré de los que estén siempre predicando confianza, fortaleza, serenidad y  no rendirse ante el primer obstáculo; es tan nuestro a veces rendirnos ante el primer obstáculo,  bajar la cabeza ante la primera  dificultad, buscar culpables inmediatamente; ayer  leía en un periódico el TLC en peligro, la culpa la tienen los funcionarios que no han hecho las cosas, y no sabían que estaba lista la firma del presidente Bush ¿porqué, porqué pensamos de esa manera, poniéndole más peso al país?; pónganle ustedes más peso a un ave, a un avión y no podrán volar y el peso de la pesadumbre es el peor, el peso de la depresión es aquel que nosotros debemos combatir, examen de conciencia, examen de corazón , examen de mente para liberarnos de nuestros problemas y no cargárselos a la Patria ¡por Dios!
 
Si cada uno de nosotros tiene algún problema, alguna vez hepático, otra vez de desengaño propio, no lo pongamos sobre nuestro análisis del Perú que es tan grande y que tiene un impulso desde hace meses creciendo y creciendo.
 
Vamos a comenzar la autopista al norte que será una gran autopista del primer mundo entre Lima y Piura, vamos a comenzar como ya hemos hecho y he visto esta mañana otra vez un gran puerto en el Callao que será del primer nivel mundial, ayer hemos entregado con la empresa privada la ampliación de las obras del aeropuerto que permite recibir 10 millones de personas y que permite que de inmediato una línea aérea traiga 4 aviones nuevos, vamos a comenzar una empresa petroquímica, ya hay 650 millones puestos sobre la mesa ya y garantizados para comenzarla, vamos a iniciar una planta embotelladora, la más moderna que existe, en Moche, cerca de Trujillo; podría seguir esta lista interminable. Lo que pido a todos es que vean esta lista y que vean como nuestro país avanzando y que con este instrumento fundamental avanzará mucho más y tendrá un certificado mundial de crecimiento porque está respaldado por su capacidad de ingreso a una de las grandes economías del mundo.
 
A partir de este momento, de este momento, cualquier producto peruano es 10 por ciento, 15 por ciento más competitivo que cualquier producto de otros  vecinos nuestros que no tienen este instrumento.
 
Es fácil de pensar ¿para qué sirve esto?, para que la misma tela que producimos, si bien tenga dificultades hoy, sea 15v por ciento más barata que la tela que produce aquel que no tiene este instrumento.
 
De manera que competitivamente el Perú ha dado un salto, tiene un mercado mucho mayor y al tener un mercado mucho mayo estemos seguros que el Perú tendrá un rating, es decir, una calificación mucho mejor, y eso se llama calificación del mercado, grado de inversión.
Esta es una  buena circunstancia, es un buen momento para nuestro país y si pasan algunos nubarrones negros y si cruza algún oscuro pájaro por el camino, no hagamos caso a sus graznidos y sigamos avanzando con fuerza porque el Perú con este instrumento y por supuesto está destinado, yo diría casi condenado, a ser el país piloto de Sudamérica.
 
 
Saludo a todos los que han participado en este Tratado de Libre Comercio y los felicito, y saludo la responsabilidad mayoritaria del pueblo del Perú que ha venido respaldando este instrumento porque sabe que sobre él va a construir mucho de su gran futuro.
 
Muchas gracias.
 
Lima, 16 de Enero del 2009.