Santuario de Pachacamac, 17 de Setiembre de 2009
Señoras y señores asistentes a este importante acto
Señoras y señores congresistas, ex ministros, empresarios
Señor alcalde de Pachacamac:
Dos mil años nos contemplan desde el templo de los adobitos que, en el siglo primero de la era cristiana, edificó, según rezan las viejas crónicas en honor al dios Ishma, señor de las profundidades, señor de los temblores, creador de la tierra, en una zona donde dicen los lingüistas, se hablaba originalmente el proto quechua y de donde se extendió a muchos otros lugares del país este lenguaje como también se extendió la imagen de Ishma, después llamado Pachacámac, en el Siglo XV, la figura de Wiracocha, creador, Dios único y esencial que fue hacia el sur de lo que entonces era el territorio peruano.
Tiene enorme significación que en este santuario de Ishma, al que llegaron en enero de 1 533 por primera vez 20 jinetes españoles después de hacer noche en Armatambo, detrás del actual Morro Solar, día en que tembló la tierra como un reclamo de Ishma, en que su imagen fue sacada a rastras de caballo por estos arenales, tiene enorme significación que el Día del Turismo y la promulgación de la Ley General del Turismo la hagamos desde aquí porque este ha sido, sin lugar a dudas, el centro propio, capitalicio de lo que hoy día llamamos peruanidad.
Fueron culturas posteriores las que a su turno fueron vistas por los descubridores españoles, pero aquí, desde antes de nuestra era, se rendía homenaje a Ishma y en nombre de ishma los pobladores de aquí y del valle de Lima resistieron la penetración del chimu Capac venido del norte, aceptaron solamente la influencia cultural de los waris, que guardaron siempre en su identidad respecto a quienes habitaban en Huarochirí hablando otro idioma, y finalmente nunca prestaron sus tropas ni a Tupac Yupanqui ni a la posterior expedición de Huayna Cápac hacia el norte del país. Ese es el significado profundo de Pachacáac, que nosotros tenemos que descubrir, al que conocemos como templo del sol Inca pero cuyo origen verdadero está en el dios de las profundidades y de los temblores, Ishma, 1,500 años anteriores.
Lo importante es que es en las profundidades de esta historia que el Perú encuentra su identidad no desfigurada, su identidad profunda, construida adobe sobre adobe, cultura sobre cultura, raza sobre raza, y es este país que puede mostrar al mundo este conjunto de sangres unidas y que puede mostrar la enormidad plural de sus señoríos, más de 66 en el momento que aquí llegó la presencia española, cada uno entregándonos una prueba diversa de música, de comida, de vestido, de creencia, de cosmología, y es este Perú tan diverso, tan variado, caleidoscopio de historia y que tiene por ello tanto atractivo para el mundo.
Desde este lugar, uno de los principales, 700 años anterior a Kuelap, 1 500 años anterior a Machupicchu, desde este lugar que solo tiene por antecedentes el templo de Chavin y algunos otros. Saludamos este día en que con la nueva Ley General de Turismo nos hermanamos de diversos partidos, posiciones, actividades para impulsar este trabajo que debe dar desarrollo a nuestro país.
Porque la ley, y así lo consagra su letra, dice que el turismo ha de ser sostenible manteniendo la esencia de lo que es el país, reproduciéndose progresivamente, dice que el turismo debe ser inclusivo como instrumento de lucha por el trabajo, el desarrollo y erradicación de la pobreza, añade que el turismo, como lo es esencialmente, debe ser descentralista, y señala como objetivo que el turismo contribuya también a mantener la identidad sagrada de este pueblo.
Siempre he dicho con orgullo, que no es vanidad, siempre he dicho con un cierto alarde que no es prepotencia, que la madre patria de Sudamérica es esta y aquí hubo un conjunto de culturas y lo que después llamamos un imperio articulando esas culturas como no lo hubo en ningún país, aquí hubo una densidad territorial en todo el país y especialmente en el valle de Lima como no existió en otras zonas de Sudamérica, aquí se alzó el más orgulloso virreinato del nuevo mundo y desde aquí y por aquí la voz de Bolivar que visitó el vestigio de ishma y Pachacamac, partió después a darle a Sudamérica el brillo de su libertad en Ayacucho.
Por algo nuestra tierra y nuestra patria es centro de tantas cosas y lo seguirá siendo, por algo el orgullo de los demás países es haber pertenecido a algo más grande que es esto, de aquí se fueron nuestras capitanías generales a convertirse por designio de sus pueblos en países y aquí uno y otro país de los que así se llama nació y por eso el Perú es la madre patria de Sudamérica y ese orgullo debe hacernos más capaces de convocar a todos los pueblos del mundo a conocer esta esencia primordial de la cultura que puso adobe sobre adobe o piedra sobre piedra y en el fondo harapo cual poesía de Neruda, que abrió la extremidad de sus anchos arenales, de sus bastas selvas, de sus altas cordilleras a la presencia del mundo entero y que ha sabido siempre recibir al extranjero como un anuncio de globalización con los brazos abiertos.
Estoy convencido que este compromiso de Pachacámac, aquí sellado en la palabra de hombres y mujeres de distinta procedencia política, de distinto momento de gestión, significa que todos los peruanos comprendemos la enorme trascendencia de esta Ley General de Turismo y nos comprometemos desde aquí a multiplicar la capacidad inmensa de la globalización transformándola en turismo en nuestra tierra y hacer de nosotros mismos peruanos turistas en nuestra propia tierra para descentralizarla y para vivir con nuestros propios ojos el orgullo de lo que Dios nos ha dado.
Les agradezco a todos venir hasta este templo de peruanidad a ver la suscripción de esta Ley, y cada uno de ustedes tiene pues en el vestigio de este polvo, el vestigio de su antecedente y el anuncio de su porvenir.
Muchas gracias