Diseñado por el arquitecto polaco Ricardo de Jaxa
Malachowski, constituye uno de los espacios más
atractivos de Palacio. Su estilo recuerda a los elegantes
salones coloniales de la época del Barroco.
Son destacables el tallado de los zócalos, el
impresionante artesonado con vigas talladas y dos suntuosos
balcones cuyo diseño se basa en el estilo colonial
de Lima que esconden salas de música para orquestas
de cámara, con que se amenizaban las reuniones
que allí se realizaba.
El tallado, a cargo del maestro E. Laya, fue ejecutado
por la empresa Ciurlizza Maurer.
Lo que impresiona más es la hermosa araña
de cristal, ubicada en el centro del salón, cuya
construcción se encargó a Checoslovaquia.
Esta gran lámpara que pesa aproximadamente una
tonelada y media, se ilumina con 175 bombillas de luz.
Entre las obras artísticas que adornan el Gran
Comedor se debe mencionar seis hermosos lienzos de la
época colonial. Los cuatro que están situados
en los extremos del salón pertenecen al artista
A. Brueghel (siglo XVII), en tanto que los dos que se
ubican al lado de la puerta de ingreso, son del artista
napolitano Jerónimo Cenatiempo (siglo XVI).
La capacidad del Gran Comedor permite albergar a 250
comensales.
En este salón se firmó
en 1980 el Tratado de Paz entre Honduras y El Salvador.
Igualmente, desde este recinto el Papa Juan Pablo II impartió
la paz al Perú en 1985. Por este motivo se le conoce
también con el nombre de Salón de la Paz.
Las placas que conmemoran ambos acontecimientos se encuentran
en el vestíbulo que antecede al Gran Comedor.
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