El salón más importante y hermoso
de la Casa de Gobierno, es una creación
del arquitecto francés Jean Claude
Sahut, quien se inspiró en el Salón
de los Espejos del Palacio de Versalles para
diseñar la decoración.
Lo más destacable se encuentra en
el trabajo en relieve de la bóveda
-cuya altura es de 10.5 m.-, donde se puede
apreciar elegantes medallones, personajes
mitológicos y follajes revestidos en
pan de oro. El visitante podrá observar,
en los medallones, pinturas en esfumado de
color pastel.
Asimismo, las paredes ostentan relieves
en pan de oro y, en algunos tramos, flanqueados
por altas pilastras, se pueden observar grandes
espejos franceses (de 5 m. de altura) que
crean una ilusión óptica de
amplitud.
En el centro del salón está
situada una hermosa tribuna labrada en mármol
rosa, cuyas columnas trabajadas en una sola
pieza, miden 5 m. de altura y rematan en capiteles
de bronce dorado. En este lugar, los Presidentes
de la República participan en las ceremonias
más importantes de Palacio, como la
juramentación de los Ministros de Estado
y la presentación de las cartas credenciales
de los embajadores, entre otras.
El Salón Dorado constituye una excelente
muestra de la delicadeza y esplendor que Sahut
logró en su trabajo que, finalmente,
lo convirtió en uno de los mejores
arquitectos de Lima en la primera mitad del
siglo XX.
Los muebles del salón son de estilo
Luis XIV y las arañas de cristal, al
igual que muchos de los materiales utilizados
para la decoración, fueron importados
desde Francia.
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